1. ¿Proteínas animales o vegetales?

Todos los aminoácidos esenciales se encuentran presentes en las proteínas de origen animal (huevo, carnes, pescados y lácteos), por eso las proteínas de origen animal son consideradas de mejor calidad o de mayor valor biológico que las de origen vegetal (legumbres, cereales y frutos secos), deficitarias en uno o más de esos aminoácidos. Es importante tomar los dos tipos de proteínas, con un ligero predominio de las vegetales, a pesar de ser de peor calidad. Combinar proteínas vegetales incompletas es clave para conseguir platos con proteínas de alto valor biológico. Piensa en alimentos vegetales diferentes y crea  combinaciones favorables como: leche con arroz, trigo, sésamo, patata, maíz o soja, legumbre con arroz, alubia con maíz o trigo, soja con trigo y sésamo o arroz, arroz con frutos secos, etc.

2. ¿Para qué sirven las proteínas?

Las proteínas tienen muchas funciones, no sólo son necesarias por ganar masa muscular como tendemos a pensar las personas deportistas.

  • Las proteínas tienen una importante función plástica ya que forman parte de las estructuras corporales, y los aminoácidos proporcionan el material necesario para el crecimiento y reparación de tejidos y órganos, no sólo de los músculos, también están presenten en la piel, uñas y pelo (queratina), tendones y cartílago (colágeno) y los ligamentos (elastina).
  • Algunas proteínas tienen acción reguladora: colaboran en la regulación de la actividad de las células. Ciertas hormonas son de naturaleza proteica (insulina, hormona del crecimiento…), muchas enzimas son proteínas que favorecen múltiples reacciones orgánicas y algunos neurotransmisores tienen estructura de aminoácido o derivan de los aminoácidos y regulan la transmisión de impulsos nerviosos.
  • Acción defensiva: forman parte del sistema inmunológico y son imprescindibles para organizar las defensas del organismo (anticuerpos, inmunoglobulinas…).
  • Intervienen en los procesos de coagulación: fibrinógeno, trombina…. se encargan de evitar que se pierda sangre cuando se daña un vaso sanguíneo.
  • Ayudan al transporte de sustancias: transportan grasas (apoproteínas), oxígeno (hemoglobina), y también facilitan la entrada a las células (transportadores de membrana) de sustancias como la glucosa, aminoácidos, etc.
  • Son una fuente energética: cuando el aporte de hidratos de carbono y grasas, las principales fuentes de energía, son insuficientes para cubrir las necesidades energéticas, los aminoácidos de las proteínas se emplean como combustible energético. Un gramo de proteína suministra 4 Kcal, igual que los carbohidratos, aunque no son una fuente ‘cómoda’ para las células ni tan eficiente, por eso las dietas proteicas ayudan a perder peso.

3. ¿Qué pasa si tomo muchas proteínas?

El exceso o defecto de proteínas puede provocar enfermedades, como todo en la vida. Siempre se ha dicho que un exceso de proteínas puede sobrecargar al hígado y los riñones. En particular, que pueden promover el daño renal crónico por el aumento de la presión y la hiperfiltración glomerular. También un exceso de proteínas animales en la alimentación, por su contenido de fósforo y grasas saturadas asociadas, se relaciona con un mayor riesgo de osteoporosis (el fósforo compite con el calcio disminuyendo su absorción) y de enfermedades cardiovasculares. En el caso de enfermedades renales, es necesario restringir el consumo de proteínas, pero en el caso de las personas sanas o deportistas, no se han encontrado pruebas significativas que demuestren este daño a los riñones.  De hecho, algunos estudios sugieren que la hiperfiltración, el supuesto mecanismo de daño renal, es un mecanismo adaptativo normal que se produce en respuesta a varias condiciones fisiológicas. Lo que está claro es que abusar no es bueno, ¡ni de las proteínas, ni de las grasas ni del agua del grifo!

4. ¿Provocan alergias las proteínas?

Se puede encontrar alergias a prácticamente todos los alimentos o nutrientes, en el caso de las proteínas, su compleja estructura las relaciona con muchas de las alergias e intolerancias alimentarias. Las más habituales son la alergia a la proteína de la leche de vaca (no confundir con la lactosa o azúcar de la leche), a  la proteína del huevo, o la celiaquía o alergia al gluten o proteína de algunos cereales, etc.

5. ¿Adelgazan las dietas proteicas?

Las dietas ricas en proteínas que reducen o suprimen los carbohidratos están de moda, empezando por la dieta Dukan, las dietas proteicas llevan muchos años utilizándose en los gimnasios para ganar masa muscular, afinar y definir el cuerpo, eliminando la grasa extra. Es verdad que son muy eficaces a la hora de perder peso… en mi opinión por dos motivos principales: porque la proteína es saciante y ayuda a controlar el apetito y la ansiedad por los alimentos ricos en carbohidratos y/o dulces. Y porque la proteína es aburrida, pues no se puede vivir a base de pollo, pavo, atún y avena todo el día, por lo que se pierde el gusto por comer bien, salir con amigos y disfrutar de la buena mesa. Lo que tenemos que tener claro es que las dietas proteicas no deben ser extremistas, pues si eliminamos completamente los alimentos ricos en carbohidratos dejamos de tener una dieta equilibrada y completa. Y en el caso de las personas deportistas, las proteínas no son una buena fuente de energía, y disminuir el porcentaje de carbohidratos en la dieta, suele ser la causa de los bajones de energía o “pájaras” en deportes de resistencia. Una dieta proteica te ayudará a definirte y marcar músculo si haces esfuerzos cortos e intensos, pero no es recomendable en deportes de resistencia de más de 1 hora de duración.

Fuente: http://www.sportlife.es/nutricion/articulo/los-trucos-de-las-prote%C3%ADnas/pagina/3

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